El CLIMA… primer contacto con el emplazamiento.

La supervivencia de una especie está ligada directamente a su capacidad de leer un lugar, de adaptarse al medio. La sensatez en Arquitectura empieza por el conocimiento profundo del emplazamiento. Antiguamente esto era tarea ardua, y más si no se tenía la posibilidad de estar en el sitio durante un tiempo hasta poder dejarse impregnar por el entorno, sus gentes, sus costumbres, su cultura. Y, antes de nada, de su clima: su luz (y sombras), su viento, su humedad, sus materias primas…

Afortunadamente hoy ésto está al alcance de cualquiera preocupado por conocer. Hay informes colgados everywhere por la web, o software específico para el aprovechamiento de las fuentes de energía natural a nuestros edificios eco-lógicos.

En TUTORARQ siempre invitamos al alumno a comenzar por esta tarea, la del estudio bio-climático del entorno donde un edificio pretende ser implantado. Sin ese estudio, cualquier proyecto será vana, por interesante que sea su propuesta plástica o espacial. Aquí os dejamos un extracto del último análisis cuantitativo que hicimos para un concurso internacional hace apenas unas semanas en un país nórdico, básico para el desarrollo energético posterior de nuestra idea arquitectónica.

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